Obispo William Joensen de Des Moines“No tengo que mencionar lo importantes que son los inmigrantes para nuestra salud y resiliencia económica como país, ocupando desproporcionadamente trabajos esenciales en campos críticos de la agricultura, la atención médica, el cuidado de ancianos, la construcción y la hospitalidad”, dijo el obispo. “Por estas razones, si la campaña de deportaciones masivas llegara a realizarse, sería indudablemente una catástrofe moral”.
“Hacemos lo que Podemos para equiparlos para que se preparen y protejan a sus familias, sus hogares y sus negocios y ayuden a las familias afectadas por la deportación”, explicó el Obispo Seitz, señalando que las escuelas locales, los líderes cívicos y religiosos deben colaborar para ayudar a los inmigrantes y reducir el miedo y la ansiedad. “Este es el trabajo que estamos llevando a cabo en mi propia diócesis. Estamos trabajando arduamente para ofrecer sesiones de ‘Conozca sus derechos’ en nuestras parroquias y escuelas católicas”.